.XXVII. by Contra todos mis miedos
Encerrado en el vacio de la inseguridad obligado a convivir con el remordimiento, acostumbrado a la insanidad, distraido con esta mortalidad. te di mi mano y cortaste mi brazo. una navaja no asesina los recuerdos. cerre mis ojos para poder descanzar de este cielo negro que se paro sobre mi, y todo lo que quise borrar siguio aferrado a mi. no quiero pasar el resto de mi vida reprochandome que no te pude ayudar como si todo esto fuera tan facil. me levante de mi ataud de cenizas, que muchas veces ayudaste a limpiar para decirte, estoy muriendo por oir tu palpitar.